Odisea
Un viaje interior

Diez años después

He vuelto. Vaya por delante que no me gustan los blogs que hablan de sí mismos pero, al menos por esta vez creo que vale la pena hacerlo.

Empecé Odisea en 2002 en una época agitada de búsqueda interior. Y dejé de hacerlo dos años más tarde sin saber decir muy bien por qué. Supongo que requería tiempo y motivación. Y nunca acabé de entender el valor que tenía. Creo que no la leía mucha gente, pocas veces tenía algunos comentarios y podría decirse que era una bitácora mediocre y gris sin un tema determinado.

Diez años después he vuelto, buscando algo que escribí. Y mi sorpresa ha sido mayúscula por partida doble. En primer lugar porque Blogalia sigue existiendo y mi blog también. Pero lo más asombroso de todo es que siguen llegando comentarios a aquello que escribí hace tantos años, incluso alguien se pregunta si es que acaso no voy a escribir ya más.

De todos estos posts que han seguido acumulando comentarios a través de los años destacan dos. El primero, publicado en Junio de 2002 tuvo dos comentarios entonces y en 2003 se añadieron otros dos. En 2006, dos años después del abandono del blog aparecieron tres nuevos comentarios, doce en 2007 y a partir de ahí siguieron llegando hasta hacer un total de ciento cuarenta y siete, él último de los cuales fue incorporado ¡hace una semana! Lo escribí un día que estaba triste y no tiene nada de particular, pero ha atraído a otras personas que estaban tristes que quisieron contra por qué, que se identificaron con mis sentimientos o encontraron algo de alivio en mis palabras. Increíble.

Pero lo más impresionante se refiere a otro post que publiqué a raíz de un plagio de un poema de Neruda. Creo que la historia que voy a contar es realmente notable.

Resumiendo diré que en 2002 recibí un mail con un poema atribuido a Pablo Neruda. Tras contrastar su falsedad, conté la historia en el blog. Lo malo, o bueno según se mire, es que critiqué duramente el estilo del autor del poema. Y resulta que el autor leyó mi artículo y escribió un comentario. Se identificó, explicó que el fue el primer sorprendido de que se atribuyera a Neruda e incluyó el poema original tal y como él lo había escrito, no sin antes hacerse eco de mi crítica. Dijo en su comentario: Aquí les envío la original Queda Prohibido con "la baja calidad del texto , la pobreza de vocabulario, la ausencia de lenguaje poético" (el entrecomillado es, evidentemente, lo que yo dije sobre su texto).

Setenta y siete comentarios han aparecido a lo largo de los años, la mayor parte no para hablar de mi artículo sino para expresar lo mucho que les había gustado el poema. Nadie dijo que yo había sido injusto, arrogante y maleducado. Pero la vida, que da muchas vueltas, me demostró que lo había sido. Y lo hizo de una forma bastante sorprendente.

Hace unos meses perdí a un ser muy querido para mi de una forma muy trágica. Y en los días posteriores al funeral un amigo me envió un mail diciendo “Tienes que ver este video”. Era el gran Ricardo Darín recitando un texto, un precioso poema que me hizo llorar como nunca y al mismo tiempo me llenó de consuelo. En las siguientes semanas vi el video muchas veces. Cada vez que lo hice me emocionó y me dió fuerzas. Lo envié a otras personas que estaban sufriendo como yo la pérdida de esa persona. No se si a ellos les ayudó pero a mi sí lo hizo. Y mucho.

Entonces no me di cuenta. Pero el otro día, volviendo a mi blog y leyendo el post sobre el plagio a Neruda comprendi que el poema que recitaba Darín y el que yo había criticado con tanta suficiencia y pedantería eran el mismo. Yo había insultado y sin duda ofendido al autor. El no me lo reprochó, ni tampoco ninguno de los que comentaron mi artículo. Y diez años después esas palabras, en la voz de Darín, vinieron en mi auxilio.

Alfredo Cuervo Barrero, te pido perdón por lo que dije y cómo lo dije. Te doy las gracias por haber escrito algo magnífico, unas palabras que me han llegado muy hondo aunque ya sea muy tarde. Algo que ha emocionado a mucha gente además de mi. Los comentarios de mi artículo son sólo una pequeña muestra.

Ya ven, solo por una historia como esta, tenía que volver. No se si seguiré escribiendo, lo hago bastante peor que Alfredo. Mucho de lo que escribí me parece ahora irrelevante. Quizá continúe y resucite el blog, eliminando algunos artículos que no tienen mucho sentido o que son francamente malos y deje los más interesantes, que también los hay. Tal vez empiece un blog nuevo que tenga un objetivo o un tema y no sea tan ambiguo como Odisea. Quizá deje pasar otros diez años y no vuelva ya a escribir. No lo se.

Hoy me quedaba una historia que contar y eso he hecho.

2013-05-19 a las 21:04 | Odiseo | 5 Comentarios | #

Trillos

Una periodista le ha preguntó a Trillo por las armas de destrucción masiva en Iraq y el ministro le ofreció un euro.

Que la periodista lo aceptara es una lástima, perdió una réplica de oro. Pero ya se sabe, cuando uno se queda estupefacto pierde reflejos.

Que Trillo la humillara con una ocurrencia chabacana y vulgar, es despreciable. Pero ya se sabe, manda huevos, etc…

Pero ¿saben que es lo que me deja absolutamente perplejo? Las risas. Esas risas coreando la grosería del tipejo. Son las risas de los pelotas que amparan el chiste obsceno del jefe, de los lacayos que jalean la impertinencia del cacique.

Mientras las risas no se conviertan en un abucheo, existirán Trillos.

2004-02-17 a las 01:00 | Odiseo | 4 Comentarios | #

¿Triste yo?

Me observa con su mirada urgente y curiosa, sin saber que hoy le han diagnosticado un cáncer. Se encuentra bastante bien y después de comer se revuelca en su colchón, satisfecha. Tiene ocho años pero con toda seguridad no cumplirá los nueve. Ella no lo sabe, y es en su feliz inocencia cuando me mira y mueve su cola nerviosamente porque ve que la miro. A través de su flequillo blanco y negro que le tapa parcialmente los ojos, no percibe que los míos están llenos de lágrimas aunque intento sonreír. No sabe que hoy es un día diferente, que todavía está delante de mí y ya me duele su ausencia.

Lo más triste de que se te muera un perro, lo se por experiencia, es que no se lo puedes contar a casi nadie. Parece como si tuvieras que justificar tu pena y por eso al dolor se añade la sensación de sentirse muy solo. Porque no puedes compartir. Porque es sensiblero, porque no es adecuado. Porque no.

Así que no voy a darles el gusto de verme derrotado y el lunes iré a trabajar como siempre. Me encontrarán muy concentrando intentando resolver algún problema. Hablaré con los amigos de lo mal que está el mundo. Leeré aunque mi mente vuele de las páginas del libro hasta las payasadas que ella sabe que me hacen reír. Escribiré en mi bitácora cualquier idea que se me ocurra sobre Troya o sobre libros o sobre cine o sobre aquella noticia insólita que leí por la mañana, aunque lo que realmente quisiera es hablar de ella.

Pero no puedo.

Solo yo, nadie más, ni siquiera ella, sabrá que estoy triste.

2004-01-24 a las 01:00 | Odiseo | 17 Comentarios | #

Ya están aquí

Starbuck's Han desembarcado y se encuentran por todas partes. Ese logotipo verde empieza a ser un paisaje habitual en mi ciudad. Han llegado los cafés Starbuck's. En 1971 inauguraban su primer local en Seattle. En 1987 tenían 17 locales. En este momento tienen más de 7.200 establecimientos.

Son como los fast food del café (¿debería decir fast drink?) aunque eso si, unas zonas de mullidos asientos pretenden indicar todo lo contrario, que allí no hay prisa. Lo malo de los Starbuck's no es que no te sirvan el café en una taza, que es donde debe beberse un buen café, ni que sea carísimo teniendo en cuenta que no te traen el café a la mesa, ni siquiera que sea una cadena americana, un category killer, con su merchandasing y toda la parafernalia. No.

Lo malo es que todos los Starbuck's son iguales. Y no solo en mi ciudad. Puedo encontrar esa misma monotonía en otras ciudades o en otros países. El logotipo verde me vigila por doquier. Supongo que a muchos les reconforta esa idea, dondequiera que vayan encontraran los signos con los que identificarse y sentirse como en casa. Podrán comprar la ropa en la mismas tiendas, comer en los mismos McDonald's o deleitarse con un café de Starbuck's, el auténtico, en cualquiera de sus combinaciones imaginables. Podrán ser igual de grises que la masa, cada vez más gris, que les rodea.

Llamadme insociable pero yo prefiero esa cafetería en la que se toma el mejor café de la ciudad. Tiene muchos años, siempre está llena de gente, es ruidosa y claustrofóbica, pero es única. Con ella me identifico.

2004-01-05 a las 04:15 | Odiseo | 35 Comentarios | #

Lo que el corazón anhela

Soberano Zeus ¡que Telémaco sea próspero entre los hombres y obtenga todo cuanto anhela en su corazón!. (Odisea XVII, 354)


Estas palabras pueden muy bien servir para expresar lo que yo os deseo a todos, lectores, escritores, comentaristas, buscadores, exploradores, navegantes, bitacoreros, googelainos, geeks, lurkers, friquis, retrofriquis, y todas las especies que pobláis un espacio no menos fascinante que el que condujo a Odiseo hasta Itaca.

Feliz año nuevo y que consigáis todos vuestros deseos.

2004-01-01 a las 02:49 | Odiseo | 10 Comentarios | #

Aubrey y Maturin interpretan a Boccherini

Sería estéril a estas alturas hablar de las excelencias de Master and Commander la película donde cobran vida los personajes de Patrick O'Brian. Perfecta en ritmo narrativo, reconstrucción histórica, belleza visual, capacidad de comunicar ideas… Me cuestas encontrarle peros; hay demasiadas cosas buenas sobre las que hablar.

Me han gustado especialmente las escenas en las que Aubrey y Maturin, instrumentos de cuerda en mano, disfrutan de la música. En medio de la brutalidad de las batallas, las penalidades, las heridas, las intervenciones quirúrgicas, la suciedad, los temporales y los vómitos de los cañones, esos dos hombres que representan dos concepciones de la vida, saben encontrarse en los dúos que tanto irritan al cocinero.

La música está cuidadosamente elegida. Nuestros héroes interpretan el Concerto grosso op 6 n. 8 de Corelli, el Concierto para violín K. 216 de Mozart o la Música nocturna de Madrid de Boccherini, en el que ambos instrumentistas alternan un acompañamiento de violín y violonchelo a modo de guitarra. La acción transcurre en 1805. La música pertenece a dos estilos claramente diferenciados: la barroca de Corelli con casi cien años de antigüedad y la mucho más reciente de Mozart o Boccherini, más "atrevida" como uno de los protagonistas sugiere en un momento dado.

Además, la exploración de Maturin en las Galápagos está ilustrada con la Suite para violonchelo solo BWV 1007 de Bach lo cual no es fortuito: el naturalista, que toca dicho instrumento, descubre maravilla tras maravilla mientras un violonchelo solo desgrana la compleja polifonía de la obra maestra de Bach, como si el entusiasmo y perfección de la música nos relatara la sublimación de la mente del médico.

Esas imágenes, asociadas a la música, permanecerán mucho tiempo en mi memoria.

2003-12-29 a las 19:21 | Odiseo | 3 Comentarios | #

Deseos

Tus deseos son lo que te identifica, lo que te hace diferente a los demás. Son tu propia esencia, lo más íntimo de ti. No te sientas culpable por tenerlos. Negarlos es anularte.

Y nunca, jamás, permitas que nadie te censure un deseo. Quien hace eso te aniquila como persona; no te ama.

Y por esa misma razón nunca dejes que los deseos del otro suplanten a los tuyos, a los auténticos e irrepetibles.

Os deseo, a todos, Feliz Navidad.

2003-12-24 a las 18:06 | Odiseo | 12 Comentarios | #

Nostalgia

El regreso de los héroes de Troya su hogar constituyó un género narrativo, los nostoi, es decir los regresos. Del singular nóstos y de la palabra algos es decir dolor, que forma el elemento compositivo algia , como en neuralgia, deriva nostalgia, es decir el dolor del regreso, el sufrimiento producido por los recuerdos que vuelven. Hay hermosísimas etimologías sin duda.

La RAE define nostalgia como "Tristeza melancólica originada por el recuerdo de una dicha perdida, añoranza". Yo a menudo rememoro esas "dichas perdidas" y lo hago de una forma placentera. Recuerdo aquel instante irrepetible, aquella persona que significó tanto, ese viaje que me enriqueció de una forma insospechada, esas palabras que me penetraron hasta el alma, y la tristeza es confortable y acogedora. Seguramente quien me vea en ese momento percibirá una sonrisa amarga, mezcla de placer y dolor producida por el recuerdo.

No es bueno insistir mucho. De hacerlo, la nostalgia se apodera de uno como si le clavara sus garras y le repitiera que aquello ya pasó y que nunca volverá. Esto es un error porque esta vida, estas horas, el hecho de estar ahora escribiendo estas palabras son presumiblemente las nostalgias del futuro. ¿Para qué, pues, añorar lo que pasó, y más tarde sentir nostalgia del momento que no supimos vivir?

He dejado para el final la primera acepción de nostalgia, que es la siguiente: "Pena de verse ausente de la patria o de los deudos o amigos". Y es que tanto que hablamos de la inmigración, de la integración, de la dificultad de adaptación de "los otros", con frecuencia olvidamos de qué manera deben sentir nostalgia. Tanto es así que ya se ha acuñado un nuevo concepto: el síndrome de Ulises. Se trata de un trastorno mental definido por un psiquiatra de la Universidad de Barcelona que podría afectar a un millón de personas en España. Se caracteriza por un cuadro ansioso-depresivo y el endurecimiento de las leyes de extranjería tiene que ver con su progresivo aumento.

Podríamos preguntarnos de paso cómo contribuimos a ello cada uno de nosotros con nuestras actitudes y nuestros prejuicios. Si somos capaces de poner un nombre bello a una patología triste estoy seguro de que podemos hacer algo por suavizar sus síntomas. Quien sabe si cualquier día, nosotros seremos Ulises en un mundo extraño, buscando cómo volver a nuestra Itaca.

2003-12-14 a las 21:13 | Odiseo | 6 Comentarios | #

Bustrófedon


Escribir de tal forma que el primer renglón se lee de izquierda a derecha,
etnemavisecus ísa y adreiuqzi a ahcered ed odnuges le
es lo que conoce con el nombre de escritura en bustrófedon o
aífargotro elbod atpeca arbalap al euq ay nodefortsub
El nobre deriva del griego por el trazado continuo que realizan
senoicpircsni odartnocne nah eS .arreit al rara la seyeub sol
en bustrófedon en griego antiguo, en etrusco, en hitita, y hasta
.aporuE ed etron led ocinúr otebafla le ne
Para rizar el rizo podemos escribir también en bustrófedon especular:
a ahcered ed somecah ol olos on serap senolgner sol ribircse la
izquierda sino que las letras se escriben como proyectadas en un
.tsop nu ne riugesnoc ed licífid sám ohcum se otse euq orslC .ojepse

2003-12-07 a las 21:58 | Odiseo | 0 Comentarios | #

Amores inconfesos

Acabo de leer una declaración de amor tanto más poética por cuanto ignorada por el destinatario. Emocionante. Nada me despierta más afecto, más empatía (como se dice ahora) que los amores inconfesos.

Imagino que el mundo está lleno de pasiones no correspondidas, de admiraciones secretas, de sueños inalcanzables. Yo, sin ir más lejos, conocí un caso cercano.

Hace años, trabajaban juntos. El era un tipo serio y distante; ella una compañera nueva, tan eficiente como alocada. A él, de inmediato, le cayó fatal; no soportaba su risa estrepitosa, su verborrea inagotable, su espontaneidad incontenible, su felicidad innata. Pronto ella le tildó de estirado, frío y arrogante. Como no podía ser menos se convirtieron en una presencia desagradable de la que huir. Si coincidían a la hora de comer, se toleraban para no hacer público su conflicto. El resto del día se evitaban en lo posible. Mientas más cargante la encontraba él, más alboroto organizaba ella a su alrededor. No tardaron en pelarse y en dejar claro que no se soportaban.

Ambos hablaron a sus respectivas parejas del otro. "No lo trago" decía el. "Es insufrible", renegaba ella. Y así transcurrieron dos o tres años.

De repente, un día cualquiera, ella le propuso tomar algo al salir de trabajar. El se sorprendió mucho. Pero a esas alturas estaba buscando piso para irse a vivir solo. Pensó que no tenía nada que perder, que iniciaba una nueva vida y que no se podía permitir el lujo de alargar innecesariamente un conflicto. Sin duda era la oportunidad de aclarar muchas cosas. De camino al bar, en el coche de él, se sintieron tensos e incómodos. Más tarde, ante dos vasos de cerveza se relajaron y, por primera vez, se comunicaron.

Entonces ella le dijo lo que había estado ocultando durante tanto tiempo. Le espetó que se había enamorado de él desde el primer momento que le vio. Le hablo de su sufrimiento callado, de su miedo a hablar en sueños y decir su nombre, de la fiebre que la había consumido, sin que nadie lo supiera, todos estos años. Le hablo de cómo temblaba cada vez que el se acercaba y sus denodados intentos de que nadie notara como el estómago se le llenaba de mariposas.

El no daba crédito a lo que escuchaba. Solo atinó a balbucear "¡Pero si tu me odias!". Y ella, con una sonrisa amarga, le respondió que solo él la odiaba, que ella siempre le había querido. Que su comportamiento atolondrado solo era una coraza bajo la cual disimular sus locos e imposibles anhelos. Ya no podía contenerlo más, tenía que decírselo y luego volver a su vida cotidiana.

Después de ese día, ella se sintió mejor. Dejaron de evitarse. El se volvió menos distante y ella más tranquila. Empezaron a hablar y poco a poco nació la complicidad.

Y antes de que nadie se diera cuenta él se había enamorado.

El era yo.

2003-11-23 a las 21:49 | Odiseo | 8 Comentarios | #

Desconocida Chaminade

Cecile ChaminadeHagamos una prueba: preguntemos a una persona que no sea experta en música clásica el nombre de cuatro compositores. Incluso los desconocedores más flagrantes de este "género" serán capaces de articular algún nombre: Beethoven, Verdi, Vivaldi o Bach, por ejemplo. Preguntemos ahora a un experto; la lista puede ser larga pero con toda probabilidad no será capaz de nombrar una sola mujer.

Esto, que de tan habitual parece lógico, habla una vez más del injusto papel que han sufrido las mujeres a lo largo de la historia, salvo algunas excepciones. Me viene a la mente por ejemplo el nombre de Alma Schindler,. Hubiera sido una gran compositora, sin duda, pero casarse con un Gustav Mahler (y ser conocida desde entonces como Alma Mahler) significó vivir artísticamente eclipsada.

Para mi es un placer infinito descubrir a Cecile Chaminade. Compositora francesa, nacida en 1857 y muerta en 1944, fue una pianista de éxito y compositora. Su catálogo comprende más de 500 obras. En su época gozó de gran popularidad pero hoy es una compositora de "segunda fila", quizá porque el grueso de su obra consiste en piezas breves para piano, voz y piano y otras piezas "de salón". Es una lástima porque basta escuchar algunas de sus canciones para enamorarse perdidamente de esta mujer cuyo amor fue la música y que, exceptuando un breve matrimonio, vivió dedicada a ella plenamente, hasta el punto de declarar: "Soy una vestal de la música"

Una de mis cantantes favoritas Anne Sophie von Otter ha publicado un disco, Mots d'amour con 24 canciones de Chaminade. Es una grabación extraordinaria. En primer lugar porque von Otter está magnífica en musicalidad y expresión. Canta, como siempre, con exquisitez y finura. No menos importante es su acompañante el pianista Bengt Forsberg. Contagia tal entusiasmo que eleva el piano de mero acompañante a activo participante. Forsberg dice en las notas del disco que se enamoró de Chaminade cuando por los años 70 escuchó unas piezas para dos pianos de la compositora. Y se le nota. No se puede acompañar así si no amas a la autora. También es destacable la presentación del disco con unas preciosas fotos de Chaminade que contemplo una y otra vez. No dejo de pensar qué sentiría esa mujer extraordinaria y desconocida.

Pero, evidentemente, lo mejor del disco es la propia música. Las veinticuatro canciones son veinticuatro pequeñas joyas, delicadas y breves, que deleitan más cuanto más se oyen. No sabría con cual quedarme pero no me resisto a incluir aquí un fragmento de Espoir, una canción sobre la esperanza, con texto de Charles Fuster, que hay que hay que escuchar para darse cuenta de cuan injusta ha sido la historia con muchas mujeres extraordinarias. Schubert, Schummann, Strauss, Wolf, fueron grandes genios del lied, sin duda. Pero allí está Chaminade, con su frescura y su encanto dispuesta a hacernos pasar unos momentos inolvidables.

No digas que la esperanza te ha abandonado para siempre
Y que, muerto este amor, el amor no puede renacer,
Nada puede desaparecer, nada puede morir
Lo que hoy pasa, mañana regresará.

2003-11-16 a las 20:56 | Odiseo | 18 Comentarios | #

Clímax rosa

Por favor, necesito un sitio donde desintoxicarme de tanto edulcorante que he consumido, sin quererlo, en las últimas cuarenta y ocho horas.

La noticia es que el príncipe Felipe se casa. Yo que soy republicano no practicante, no me siento especialmente implicado en la noticia excepto como dato histórico. No voy a entrar en polémica de con quien debe casarse un príncipe, ni mucho menos en si las monarquías son anacronismos o, como he oído hoy, anomalías de la democracia. No, en absoluto.

La noticia saltó el sábado pasado. Apenas han transcurrido cuarenta y ocho horas, pero se ha propagado por todas partes como un torrente desbordado. Algunos periódicos con titulares a toda página , en tipos de tamaño que no recuerdo, y grandes fotos de portada. Algunas cadenas de televisión emitiendo programas especiales de tres o cuatro horas, hablando de lo que se puede hablar, que es bien poco a estas alturas, hasta la extenuación; merando en el vértigo del vacío mas vacuo. Los programas de radio y las tertulias. Las conversaciones en el autobús, en el restaurante, en el trabajo. Se habla de la trayectoria (de ella), de la virtudes (de ella), de la infancia (de ella), del pueblo (de ella) y de los pupitres de la escuela a la que acudía (ella). Hasta he oído comentarios de la forma tan precisa que tiene de aparcar. Es el milagro que llena las vidas de cientos de miles de personas que sueñan un romance encantado que llene los desencantos. Se vive de lo rosa y esta historia es el rosa más rosáceo, el rosa por antonomasia, el clímax rosa.

"Es que esto se produce una o dos veces en la vida", me argumentan mientras me miran como si fuera sospechoso de algo, convencidos de que soy un amargado, un resentido, o como mínimo un extravagante. Y yo no critico nada, ni me opongo a nada, ni cuestiono nada. Solo anhelo un lugar tranquilo donde poder estar y no encontrar la noticia hasta en la sopa.

Esto solo es el principio. ¡Y ya me siento tan solo!

2003-11-04 a las 08:13 | Odiseo | 6 Comentarios | #

Hábitos de lectura

Casi un 50% de los españoles no lee nunca o casi nunca. Tan demoledor dato se desprende del estudio sobre hábitos de lectura y compra de libros en el año 2002 que se puede encontrar aquí. Supongo que dentro de poco podremos consultar el correspondiente al año 2003 pero no podemos esperar un cambio sustancial en tan solo un año.

Otros datos jugosos: las mujeres leen más que los hombres, los jóvenes más que los mayores y los habitantes de las grandes ciudades más que los de las poblaciones pequeñas. La distribución de los contenidos también es interesante: más del 71% de las lecturas son novela. Le siguen, a gran distancia, las humanidades con un 13,2%. El resto se lo reparten modestamente los demás temas. Estoy de acuerdo en que la novela puede ser un elemento cultural de primer orden, que educa en ciertos aspectos de una forma absolutamente única, pero ese 1,1% correspondiente al libro científico-técnico es descorazonador.

También son interesantes los datos relativos al número de libros que hay en los hogares españoles: en un 0,8% no hay ningún libro (¿será habitable una casa sin libros?); en un 6% hay entre 1 y 10 libros (me muero por saber que libros son; el de recetas de cocina ¿también cuenta?); el pico máximo está en el 25,9% correspondiente al rango entre 101 y 500 libros. A la vista de lo poco que se lee y de la cantidad de libros que hay en las casas la conclusión inmediata es que mucha gente tiene libros como quien tiene floreros, para decorar. Eso yo ya lo sospechaba pero ahora las estadísticas me lo confirman sin titubeos.

Otros datos son más alentadores. Por ejemplo, en relación a la compra de libros, obsérvese que he dicho compra, que no lectura, el principal elemento de decisión (32,5%) fue el consejo de un amigo, conocido o profesor. Pero el dato que más feliz me hace es que el 54% de los libros se compraron en librerías. En contrapartida el 6% se compraron en grandes almacenes, un 4,2% en grandes superficies y un 5% en cadenas de librerías (como Fnac). En una época en que los pequeños comerciantes cierran por la presión de los category killers, el empecinamiento de los lectores, que siguen comprando en las librerías, me reconforta.

2003-10-26 a las 22:14 | Odiseo | 13 Comentarios | #

I Elada Oudepote Pethanei

Acabo de descubrir una bitácora con el extraordinario nombre de I Elada Oudepote Pethanei . No tengo tiempo de leerla ahora pero solo con echar un vistazo a la lista de libros que figura en su margen derecho donde se encuentran las Metamorfosis, la Ilíada, Los mitos griegos o, en otro registro,El nombre de la rosa o Corazón de Ulises presumo que se va a convertir en uno de mis refugios habituales.

Eso sin contar con el subtítulo: Impresiones de una helenista. Se me hace la boca agua.

2003-10-11 a las 21:13 | Odiseo | 2 Comentarios | #

Reconstruyendo (en griego clásico)

Ya que estos días hemos estado de reconstrucción en Blogalia, les propongo unos experimentos para reconstruir, auditivamente, el griego clásico. Ya saben, yo a mi rollo.

En primer lugar podemos escuchar La Ilíada en griego clásico. Es una grabación de casi una hora, que comprende el primer canto de la obra. Lo lee Stanley Lombardo profesor de cultura clásica en la universidad de Kansas. Basta un click (y disponer de Real Player para sumergirse en un microcosmos sorprendente. No importa que se entienda o no; la cadencia de las palabras produce un efecto hipnótico, irresistible.

Me parece que Lombardo imprime a su trágica lectura un cierto acento. Si queremos algo más auténtico, hipotéticamente más real, podemos escuchar otro fragmento de La Ilíada así como otros dos: uno del Agamenón de Esquilo y otro del Simposio de Platón en The Sound of Ancient Greek. Aunque mucho más breves se ha intentado reproducir el sonido recitativo del griego clásico original. Otra ventaja es que los textos leídos aparecen (en griego) en la misma página.

Puestos a elucubrar también podemos escuchar a un aedo cantando la Odisea, acompañándose de su phorminx e improvisando la melodía acompañante.

No se cuanto de cierto hay en esta experiencia pero podemos cerrar los ojos, escuchar e imaginar que estamos allí. Es una hermosa sensación.

2003-10-04 a las 21:24 | Odiseo | 15 Comentarios | #

Olvido

Yo sé que existo porque tú me imaginas.
Soy alto porque tú me crees
alto, y limpio porque tú me miras
con buenos ojos,
con mirada limpia.
Tu pensamiento me hace
inteligente, y en tu sencilla
ternura, yo soy también sencillo
y bondadoso.

Pero si tú me olvidas
quedaré muerto sin que nadie
lo sepa. Verán viva
mi carne, pero será otro hombre
-oscuro, torpe, malo- el que la habita...

Ángel González, Muerte en el olvido

2003-09-03 a las 00:25 | Odiseo | 4 Comentarios | #

Universos borgianos

Recientemente Scientific Amercian ha publicado un artículo sobre los universos paralelos. Puedo leerse en español en el número correspondiente al mes de julio de la edición española aunque Pedro Jorge Romero ya hizo un resumen que sin duda lo explica mucho mejor de lo que yo lo haría.

En fin, que ahora resulta que no solo es posible que la idea de un universo paralelo no sea una ficción sino que además existen cuatro "niveles" desde el multiverso más "simple" es decir aquel formado por diferentes universos combinatorios, a aquel formado de varios multiversos de nivel uno hasta llegar a multiversos que contienen universos que no tienen las mismas leyes físicas. No se si lo explico bien, ni siquiera si lo entiendo de verdad. No importa. El artículo es fascinante más por lo que sugiere que por lo que dice.

Cuando era adolescente me gustaba pensar en el Universo, su inabarcable tamaño, nuestra propia pequeñez. Intentaba aprehender la magnitud de un año luz. Luego, gradualmente, intentaba concebir cientos de esas unidades, miles, centenares de miles, millones y centenares de millones. Jugaba con los conceptos de infinito y eternidad hasta que sentía un nudo en el estómago.

Uno se acostumbra a todo y con los años puedes pensar en ello pero el vértigo está más controlado. Hasta que viene Tegmark y te cuenta que hay universos paralelos, que "simplemente" están a 10 elevado a 10 elevado a 28 metros de aquí y que hay grandes posibilidades, en virtud de la teoría de probabilidad más elemental, de que un alter ego esté escribiendo este mismo texto pero que no lo termine. O que lo esté escribiendo de otra forma. O que sea este mismo texto con una palabra menos. O con una más. O que no haya suprimido esa frase que eliminé por pretenciosa. Alguien con los mismos recuerdos que yo, con la misma vida que yo. Solo difiere en un detalle, o tal vez en una infinitud de de ellos. Es imposible. Vuelve el vértigo.

Al leer el artículo es inevitable tener la sensación de estar leyendo una versión fría y científica de La biblioteca de Babel. En ese relato imaginó un multiverso de connotaciones parecidas a los universos de Tegmark.

De esas premisas incontrovertibles dedujo que la Biblioteca es total y que sus anaqueles registran todas las posibles combinaciones de los veintitantos símbolos ortográficos (número, aunque vastísimo, no infinito) o sea todo lo que es dable expresar: en todos los idiomas. Todo: la historia minuciosa del porvenir, las autobiografías de los arcángeles, el catálogo fiel de la Biblioteca, miles y miles de catálogos falsos, la demostración de la falacia de esos catálogos, la demostración de la falacia del catálogo verdadero, el evangelio gnóstico de Basilides, el comentario de ese evangelio, el comentario del comentario de ese evangelio, la relación verídica de tu muerte, la versión de cada libro a todas las lenguas, las interpolaciones de cada libro en todos los libros, el tratado que Beda pudo escribir (y no escribió) sobre la mitología de los sajones, los libros perdidos de Tácito.
Las probabilidades de que alguien ya haya escrito algo sobre la relación entre la física y los cuentos de Borges, aunque sea en este mismo universo, son tan altas que existe un artículo titulado El jardín de los mundos que se ramifican: Borges y la mecánica cuántica donde parece que al autor también le ha llamado la atención la sorprendente relación entre la mecánica cuántica y un autor lego en la materia.

Tal vez, en un universo paralelo alguien esté escribiendo aquello que yo no soy capaz de decir.

2003-07-20 a las 20:20 | Odiseo | 1 Comentarios | #

Bocados exquisitos

Hace una semana Maruja Torres publicó en El País Semanal un artículo titulado Alegrías del Barroco en el que explica su tardío descubrimiento de la ópera barroca. Reflexiona sobre los placeres que solo los años pueden otorgar o mejor dicho la capacidad para saborearlos. Es una feliz coincidencia porque leyendo sus elucubraciones me doy cuenta de que ella y yo hemos transitado la misma experiencia casi simultáneamente.

La música es parte sustancial de mi vida y la ópera uno de sus más fuertes pilares. Si no hablo más a menudo de ello es por temor a resultar un tostón, tanto entre mis conocidos como en esta bitácora. Por ello es estimulante vibrar al unísono de alguien que ha sentido algo parecido. Como ella, yo he descubierto la ópera barroca en este último año.

Ha sido como un camino de ida y vuelta. Cuando empecé a aficionarme a la música entré por la puerta, aparentemente fácil, de los compositores barrocos. Handel, Vivaldi, Scarlati, Telemann y, algo más tardíamente Bach, fueron mis mentores musicales; de adolescente estos fueron mis ídolos. Después mi capacidad de deleite se extendió a la música romántica y a la ópera sobre todo de la mano de Wagner. Luego empecé a disfrutar con Mozart y fui asimilando épocas, estilo y autores, como quien ha descubierto el agua después de vagar por un desierto. He vibrado con las sinfonías de Sibelius o Mahler, con las óperas de Verdi y Puccini, con la música de cámara de Brahms o Schubert y no ha habido día de mi vida en que no haya descubierto algo nuevo, o haya vuelto a disfrutar de la capacidad inagotable que tienen algunos autores para sorprender constantemente. Ha sido un largo y placentero camino.

Pero la ópera barroca ha permanecido para mi bajo una espesa capa de ignorancia durante todos estos años. Este género no ha gozado del favor del público en general incluso entre los aficionados a la ópera. La discografía, hasta hace unos años había ignorado estas obras salvo algunas excepciones. Parecía que Handel solo había escrito El mesías, algunos conciertos, la Música para los reales fuegos artificiales , la Música acuática y una ópera, Giulio Cesare, ignorando casi sistemáticamente las cincuenta y tantas operas restantes que produjo a lo largo de su vida. Esto ha cambiado y creo que ahora podemos encontrar grabaciones de casi la mitad de su producción operística. También el sello Opus 111 tiene el proyecto de publicar en cd las 450 composiciones Vivaldi cuyos manuscritos se encuentran en la Biblioteca Nacional Universitaria de Turín. Esto incluye óperas inusuales o inéditas como L'Olimpiade, un trabajo sencillamente arrebatador. Lo mismo puede decirse, aunque no sea una ópera sino un oratorio, de Juditha Triumphans, grabado por la misma discográfica y que puede escucharse, conociendo ya la obra, como si fuera la primera vez. En esta colección todo tiene un frescor renovado, desde el elenco de cantantes hasta el rompedor diseño de sus portadas, inusual en este tipo de música. Si siguen con esta calidad, puedo decir que estamos ante uno de los eventos discográficos más importantes de los últimos años. En definitiva, parece que poco a poco la ópera barroca se recupera del olvido.

Estoy de acuerdo con Maruja Torres: no es bocado fácil, pero cuando se adquiere la capacidad de disfrutarlo es difícil concebir algo más exquisito. Ella dice que hay cosas que solo pueden llegar cuando cumples ciertas edades (los sesenta en su caso). Yo he llegado mucho antes y me alegro por ello. Leyendo los epítetos que intentan cristalizar sus emociones me hago un antiquísima pregunta: ¿cómo se que ella siento lo mismo que yo? Me identifico con sus palabras, en efecto. Pero cuando ella se siente "transportada" ¿cómo se que su transportación es como la mía? Mi forma de sentir Lascia ch`io pianga del Rinaldo de Handel es tan única como yo mismo y mi éxtasis es diferente al de Maruja Torres o al tuyo, que estás leyendo esto (y que si no has escuchado nunca esta aria maravillosa te conmino a que lo hagas ahora mismo). A pesar de la imposibilidad de vivir "al otro", encontrar a quien con sus palabras te define, es una experiencia gratificante.


2003-07-06 a las 20:58 | Odiseo | 1 Comentarios | #

Ya se que padezco

Uno se pasa media vida buscándose. Acudiendo a Freud, Jung, el budismo, la filosofía y la telebasura, para intentar aprender algo de si mismo. Y se siente raro porque tiene gustos raros. Se pregunta, por ejemplo, porqué hay legiones de seguidores de elfos, enanos, hobbits y anillos de poder pero solo algunos leen la Iliada o escuchan La tetralogía wangneriana. Sin duda allí pueden encontrar todos los elementos que buscan, y algunos más. Entendedme. Si supieran saborear Sigfrido o La odisea a la par que El señor de los anillos, por volver al mismo ejemplo, me parecería comprensible. Lo que me cuesta concebir es por qué "los clásicos" son tan aburridos para ellos.

Cese ya la búsqueda. Casualmente una Walkyiria me ha diagnosticado mi padecimiento. Tengo retrofriquismo. Lo he buscado en el diccionario de la R.A.E y sorprendentemente he encontrado la definición:

retrofriquismo
(Del lat. retro hacia atrás y del ingles freak, monstruo, curiosidad, rareza).
1. m. Frikismo obsoleto, desfasado y vetusto

Los retrofriquis somos gente rara. En vez de leer El señor de los anillos una vez cada dos o tres años, escuchamos Tristan e Isolda dos o tres veces al año. No le hacemos ascos a Matrix Reloaded pero con la misma admiración leemos La muerte de Arturo. Podemos ir a cualquier espectáculo pero suspiramos para que de vez en cuando caiga una Electra en el teatro (cosa que casi nunca ocurre). Hemos visto Julio Cesar treinta o cuarenta veces y aunque esperamos que se estrene El retorno del rey o Matrix Revolution lo que más deseamos es que Branagh haga un Romeo y Julieta o un Rey Lehar a la altura de su Hamlet.

Lo que no dicen en ningún sitio es si tiene cura. Solo se que cuando hablo de esto con los demás me miran muy fijamente. No consigo discernir que oculta esa mirada estática y ese rictus burlón; si interés, extrañeza, desprecio o lástima. Quizá un poco de cada cosa. Y por supuesto, el firme convencimiento de que hay gente para todo en este mundo.

Desde luego no soy el tipo que pueda ligar fácilmente en una discoteca. Lo cual, dicho sea de paso, es una suerte. Y encontrar por ahí una Walkyria, nada menos que a la propia Brunhilda, que te comprenda y defina de un solo trazo, es algo infrecuente. Y muy placentero.

2003-06-29 a las 20:07 | Odiseo | 7 Comentarios | #

Polémica reloaded

Pues ya está. Después de oír muchos comentarios, algunos ensalzándola y otros vituperándola, por fin he ido a ver Matrix Reloaded. Me confieso un sincero admirador de Matrix. No obstante he dejado pasar suficientes días para que las salas se vacíen de multitudes ansiosas. Claro que esto tienen un gran inconveniente: he tenido que hacer desaforados esfuerzos para no escuchar o leer lo que fans y detractores decían de ella. Pero ha sido inevitable saber al menos que el mundo se divide en tres clases de personas: los que no la han visto (y probablemente no piensan ir a verla), lo que la consideran genial y los que creen que es un bodrio.

Creo que he conseguido entrar en la sala con una mente lo más virgen posible, sabiendo que mis amigos, entre los cuales se cuenta gente de los tres tipos mencionados, esperan que les diga a que bando me apunto.

No es tarea fácil evaluar Matrix Reloaded. Dicen que no es original, que copia ideas, que no aporta nada. Otros dicen que es una película de "artes marciales", vacua por lo demás. Otros que contiene grandes dosis de filosofía barata. También que es como un videojuego jugado en una gran pantalla.

Lo que no acabo de entender es porqué se espera tanto de ella. Nadie dice estas cosas de Star Wars por ejemplo. Creo que la razón es que Matrix está teñida de un tinte filosófico que impide que muchos disfruten de lo que es: un gran entretenimiento (y de paso con ideas filosóficas subyacentes, sí). A mi me parece un magnífica película, con un ritmo adecuado (con alguna escena demasiado larga, es cierto), visualmente impactante, con ideas originales que sin duda beben de muchas fuentes, llena de guiños y de imaginación. Pero sobre todo tiene algo que está muy de moda y que probablemente es la que la hace tan venerada como execrable: ambigüedad interpretativa. Esta es para mi una de sus principales virtudes y es lo que le permite ser intensamente polémica y provocar un infinito entusiasmo a la vez que un visceral rechazo. Buscad en Google: cientos de páginas hablan de Matrix Reloaded, pero no solo como película; su significado llena los foros. Y para muestra un botón: el diálogo con Freud (perdón, quise decir con el Arquitecto) ha sido transcrito en inglés y en español y discutido. Las posibles explicaciones sobre la "realidad del mundo real", sobre quien es Neo, sobre virus y puertas, sobre la teleología de Matrix han sido comentadas y analizadas sin descanso en comentarios y foros. A mi juicio eso indica algo.

En fin, a mi me ha gustado muchísimo. Llamadme simple, violento, infantil, snob o lo que el hígado os pida. Yo he pasado un rato excelente en la autopista, en el diálogo con el arquitecto, con el hacedor de llaves, con el auto replicador Smith, con los gemelos, con el merovingio, con Perséfone (¡ah! Perséfone), con el Oráculo divagando mientras echa de comer a los cuervos...

La polémica está abierta. Y aquí en Blogalia, como en el resto del universo, hay todo tipo de epítetos para ella: empanada mental, complejidad innecesaria, más floja que la primera, película de indios, una gran película (que requiere un segundo visionado), etc... Yo creo que ya será, ya es, una película de culto.

2003-06-22 a las 19:42 | Odiseo | 5 Comentarios | #




		

El canto de las sirenas

La Biblioteca de Babel
I Elada Oudepote Pethanei
Cuaderno de bitácora
4Colors
El peatón del aire
Una cuestión personal
El paleo-freak
Tio Petros
El triunfo de Clío
La hormiga remolona
El centro del laberinto
Evasivas
Mormuria

Canta, oh Musa...

El violín que surgió del frío
Amiguitas muy monas
El viaje del Beagle

Derrotero

La Ilíada
La Odisea
Filomúsica
El poder de las palabras

El consejo de Mentor

Chicago

Archivos

<Agosto 2016
Lu Ma Mi Ju Vi Sa Do
1 2 3 4 5 6 7
8 9 10 11 12 13 14
15 16 17 18 19 20 21
22 23 24 25 26 27 28
29 30 31        

Documentos


Blogalia

Blogalia


imagen
© 2002 Odiseo