![]() |
Odisea |
Un viaje interior | ![]() |
Desconocida Chaminade Hagamos una prueba: preguntemos a una persona que no sea experta en música clásica el nombre de cuatro compositores. Incluso los desconocedores más flagrantes de este "género" serán capaces de articular algún nombre: Beethoven, Verdi, Vivaldi o Bach, por ejemplo. Preguntemos ahora a un experto; la lista puede ser larga pero con toda probabilidad no será capaz de nombrar una sola mujer.Esto, que de tan habitual parece lógico, habla una vez más del injusto papel que han sufrido las mujeres a lo largo de la historia, salvo algunas excepciones. Me viene a la mente por ejemplo el nombre de Alma Schindler,. Hubiera sido una gran compositora, sin duda, pero casarse con un Gustav Mahler (y ser conocida desde entonces como Alma Mahler) significó vivir artísticamente eclipsada. Para mi es un placer infinito descubrir a Cecile Chaminade. Compositora francesa, nacida en 1857 y muerta en 1944, fue una pianista de éxito y compositora. Su catálogo comprende más de 500 obras. En su época gozó de gran popularidad pero hoy es una compositora de "segunda fila", quizá porque el grueso de su obra consiste en piezas breves para piano, voz y piano y otras piezas "de salón". Es una lástima porque basta escuchar algunas de sus canciones para enamorarse perdidamente de esta mujer cuyo amor fue la música y que, exceptuando un breve matrimonio, vivió dedicada a ella plenamente, hasta el punto de declarar: "Soy una vestal de la música" Una de mis cantantes favoritas Anne Sophie von Otter ha publicado un disco, Mots d'amour con 24 canciones de Chaminade. Es una grabación extraordinaria. En primer lugar porque von Otter está magnífica en musicalidad y expresión. Canta, como siempre, con exquisitez y finura. No menos importante es su acompañante el pianista Bengt Forsberg. Contagia tal entusiasmo que eleva el piano de mero acompañante a activo participante. Forsberg dice en las notas del disco que se enamoró de Chaminade cuando por los años 70 escuchó unas piezas para dos pianos de la compositora. Y se le nota. No se puede acompañar así si no amas a la autora. También es destacable la presentación del disco con unas preciosas fotos de Chaminade que contemplo una y otra vez. No dejo de pensar qué sentiría esa mujer extraordinaria y desconocida. Pero, evidentemente, lo mejor del disco es la propia música. Las veinticuatro canciones son veinticuatro pequeñas joyas, delicadas y breves, que deleitan más cuanto más se oyen. No sabría con cual quedarme pero no me resisto a incluir aquí un fragmento de Espoir, una canción sobre la esperanza, con texto de Charles Fuster, que hay que hay que escuchar para darse cuenta de cuan injusta ha sido la historia con muchas mujeres extraordinarias. Schubert, Schummann, Strauss, Wolf, fueron grandes genios del lied, sin duda. Pero allí está Chaminade, con su frescura y su encanto dispuesta a hacernos pasar unos momentos inolvidables. No digas que la esperanza te ha abandonado para siempre Y que, muerto este amor, el amor no puede renacer, Nada puede desaparecer, nada puede morir Lo que hoy pasa, mañana regresará. 2003-11-16 a las 20:56 | Odiseo | 12 Comentarios | # Referencias (TrackBacks)URL de trackback de esta historia http://odisea.blogalia.com//trackbacks/13064
Comentarios
|
El canto de las sirenasLa Biblioteca de BabelI Elada Oudepote Pethanei Cuaderno de bitácora 4Colors El peatón del aire Una cuestión personal El paleo-freak Tio Petros El triunfo de Clío La hormiga remolona El centro del laberinto Evasivas Mormuria Canta, oh Musa...El violín que surgió del fríoAmiguitas muy monas El viaje del Beagle
DerroteroLa Ilíada La Odisea Filomúsica El poder de las palabras
El consejo de Mentor
Archivos
Documentos
|
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
![]() |
|
![]() |