Odisea
Un viaje interior
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Ismael

Este fin de semana he ido a un concierto de Ismael Serrano. Los que no le conozcan pueden enmendar tamaño despropósito visitando su página web o adquiriendo alguno de sus cuatro discos: "Atrapados en azul" (1997), "La memoria de los peces" (1998), "Los paraísos desiertos" (2000) o "La traición de Wendy" (2002). Su concierto se centró en este último álbum si bien cantó composiciones de sus trabajos anteriores.

La distancia que media entre Ismael Serrano y la eurovisiva Rosa es la que media entre el artista creador y el producto prefabricado de consumo masivo y totalmente desechable. Es un cantautor comprometido. Alternó las canciones con unos parlamentos en los que reflexionó sobre el contenido de las mismas. Oyéndole hablar, uno tiene la sensación de remontarse al pasado; parece que la canción reivindicativa pertenece a otra época, que en estos tiempos ya no se lleva. Es como un pequeño viaje en el tiempo.

Fue realmente una maravilla. Oírle cantar una canción dedicada a los habitantes del Cairo que no tiene donde vivir excepto en el cementerio (“La ciudad de los muertos”), o bien una dedicada al pueblo Saharaui (“Un hombre espera en el desierto”), una tierna reflexión sobre la pérdida de la inocencia (“Si Peter Pan viniera”), un vibrante poema de amor (“Vine del Norte”), la nostalgia del tiempo pasado (“Ahora”, “Vértigo”), el juego inteligente y desenfadado de un canto a uno mismo (“Canción de amor propio”) sólo por citar algunas a vuelapluma, es sin duda una experiencia enriquecedora. Contactó muy bien con el público y tantos sus canciones como sus discursos arrancaron nuestro entusiasmo en repetidas ocasiones.

Fue una noche preciosa. De aquellas veces que te dejas llevar por la sensibilidad y la pasión de alguien que siempre tiene mucho que decir. En los tiempos de “operación triunfo” Ismael se asemeja a una bocanada de aire fresco. Logró colocar su disco, creo, en el número uno, pero pronto fue absorbido por los chicos de la academia. Sus seguidores no son una mayoría, no acapara la programación de televisión y seguramente muchos ni siquiera le habrán oído nombrar. Una prueba más de que lo exquisito es raro pero delicioso.

2002-06-03 a las 21:52 | Odiseo | 2 Comentarios | #

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Comentarios

1
De: Eleuterio Fecha: 2002-06-23 08:26

Cualquier cosa se transforma en maravillosa si se la compara con Operación Triunfo



2
De: Ballack Fecha: 2002-06-29 16:26

seguía tu bitácora con deleite y acabo de enterarme de que te gusta Ismael Serrano...







		

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