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B-A-C-H


Este es el único retrato pretendidamente auténtico que nos queda de Johann Sebastian Bach. Nacido el 21 de Marzo de 1685 y muerto el 28 de Julio de 1750 ha sido llamado una de las tres grandes "B" alemanas (los otros dos son Beethoven y Brahms).

La historia de Bach es la de un músico humilde, infatigable y prolífico compositor, inmerso en la Reforma luterana, alejado del concepto moderno de artista romántico. Fue violinista en la corte de Weimar, director de música de cámara en la corte del príncipe Leopold de Anhalt-Köthen, y maestro de capilla en la iglesia de Santo Tomás de Leipzig. Y jamás debió soñar nada parecido a la trascendencia, al menos la terrenal.

El catálogo de la obra de Bach es difícilmente concebible para nuestros parámetros actuales. La forma de catalogación más conocida la Bach Werke Verzeichnis (abreviadamente BWV) comprende 1126 obras. Y al decir obras quiero decir composiciones tan breves como un preludio para clave o tan largas como la Misa en Si Menor (BWV 232) una obra de grandes dimensiones para solistas vocales, coros y orquesta con una duración aproximada de dos horas. Si tenemos en cuenta que una inmensa mayoría de ese catálogo son obras que por si mismas son suficientes para que un compositor sea considerado un genio, podemos acercarnos a la idea de lo que Bach representa para la historia de la música occidental. Un caso espectacular es el de sus cantatas, composiciones escritas para ser interpretadas en los oficios religiosos de los domingos y otras fiestas canónicas. En algunos periodos de su vida, Bach tuvo que componer una cantata por mes y en otros una por semana. Cuando la ocasión lo requería, por ejemplo en Navidad, tenía que componer alguna más como "extra". Cuesta imaginar el esfuerzo que esto representa: aunque variables en duración, una interpretación de una cantata ocupa, por término medio, unos veinte o treinta minutos. Están constituidas por diferentes "movimientos" en las que se alternan las arias "a solo", los dúos, los coros o la música instrumental. Bach escribió sus cantatas siempre descubriendo nuevas formas, temas, combinaciones rítmicas o instrumentales no explotadas anteriormente. Aunque alguna vez tuvo que "reciclar" trozos de otras obras para poder completar a tiempo una cantata, su capacidad creativa resulta asombrosa: compuso más de trescientas, aunque desgraciadamente se han perdido casi un tercio de ellas.

Si centramos nuestra atención en el catálogo de su obra para órgano, de nuevo no podemos sino quedarnos boquiabiertos ante su producción, variedad, y capacidad de innovación. Y tenemos su obra para clave (incluyendo su revolucionario El clave bien temperado), conciertos para diversos instrumentos (donde explotó un gran abanico de posibilidades), suites para orquesta, sonatas para flauta, obras para violín y violoncelo solos, grandes obras religiosas como sus pasiones, misas, etc. En toda su obra encontramos además la improvisación constante, el reto al oyente, el juego permanente de la simbología. El tema principal de El arte de la fuga por ejemplo, está formado por la notas Si-La-Do-Si bemol, que en la notación germana (en la que se utilizan letras) se corresponden con B-A-C-H, bella forma de autografiar su propio nombre en su última composición.

Bach es un maestro inconmensurable, un prodigio que ocurre una vez cada siglo, un referente para la música que configura el discurrir de su historia, igual que Homero condiciona el discurso de la literatura occidental. Su influencia se extiende hasta nuestros días y sus obras han sido interpretadas en adaptaciones pop (con bastante mala fortuna) y jazz (con fortuna irregular). Muchos habréis escuchado hasta la saciedad sus obras a ritmo de discoteca, en anuncios televisivos y en películas (así a vuelapluma me acuerdo de Michel Caine intentando seducir a Barbara Hershey con un concierto para clave en Hanna y sus hermanas, o a Juliette Binoche interpretando las Variaciones Goldberg en un destartalado piano en El paciente inglés). Lo podemos encontrar hasta en los teléfonos donde al menos dos temas suyos son tonos estándar, horrísonos, en los móviles Nokia. Y por supuesto su influencia en el ámbito de la propia música clásica es evidente: Mozart y Beethoven son sus admiradores y muchos compositores se inspiraron en su música: Heitor Villalobos, por ejemplo, compuso sus Bachianas Brasileras, en un intento de fusionar a Bach con la música popular brasileña. Los ejemplos serían innumerables. Porque como gran artista su obra no se limita a explorar todos los entresijos de su capacidad creativa sino que sirve de estímulo para que otros lleguen más allá de donde él ni siquiera imaginó.

A menudo digo que lo único bueno que le encuentro a la religión es que es capaz de crear el entorno adecuado para que alguien como Bach pueda componer sus cantatas. Vendell lo expresó muy bien (refiriéndose a otro compositor) con esta frase: "Vale la pena haber inventado a dios, aunque sólo sea para darle las gracias de una forma tan hermosa". A mi Bach me fascina desde que tenía dieciséis años y me ha proporcionado algunos de los mejores momentos de mi vida. Cuando escucho la Fantasía cromática y fuga, el quinto Concierto de Brandenburgo, el Magnificat o la segunda Partita para violín solo por centésima vez (como mínimo) todavía puedo perderme entre la arquitectura de su desarrollo, entre la textura de su tejido musical. Es posible aún descubrir algo nuevo y sentir una sacudida en mi interior. Quizá esto es lo que caracteriza a una obra maestra: su capacidad incombustible de asombro. Si es así, ese sencillo kapellmaister, es el maestro de los maestros.

2002-12-24 a las 00:46 | Odiseo | 5 Comentarios | #

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Comentarios

1
De: Vendell Fecha: 2002-12-24 01:20

Conste aquí que la frase que me atribuye no es mía, lo que posiblemente explique su certera verdad. Además, me ha hecho recordar que llegué a Bach a través de esas Bachianas de Villalobos... qué cosas.



2
De: Chewie Fecha: 2002-12-24 16:11

En el libro "Gödel, Escher, Bach" se da una explicación matemática somera de alguna composición de Bach y se relaciona con la recursividad y otros conceptos que ahora no recuerdo. Muy chulo el libro.



3
De: Odiseo Fecha: 2002-12-24 20:07

Si. Göedel, Escher, Bach: impresionante libro. Un monumento. Bach es capaz de inspirar hasta un defensor de la "I.A. fuerte".



4
De: william Fecha: 2003-02-16 08:28

odisea



5
De: Gran Rabo Fecha: 2003-05-18 11:23

Entiendo lo que dices. A mí bach me encanta, y de hecho me compré toda la integral de su obra hace varios meses. No tengo palabras para expresar lo bueno que es.
Ah, y también me leí el libro de hofstadter. Muy bueno.







		

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